opinión

Timaná, entre la inseguridad y la sensación de abandono

El jefe de la policía en el municipio es el Alcalde y, por tanto, es él el responsable de garantizar la preservación y mantenimiento del orden público en el mismo. De asegurar la tranquilidad y la convivencia pacífica a los suyos.

El legado del Maestro Adriano Trujillo Ramírez

Opinión

Escrito por: MANUEL SALVADOR MOLINA HURTADO*

Ya se volvió habitual que la ciudadanía timanense -o timaneja- presa del temor, la desesperación y del sentimiento de orfandad, reclame del Alcalde y de su cuerpo policial ingentes acciones contra la delincuencia y la desobediencia de un sector de la población ciudadana que, desde muchos meses atrás, como arenas movedizas, vienen consumiendo su tranquilad y atentando contra su vida, salud, y bienes.

Y es que la ciudadanía -conformada por personas trabajadoras y honorables-, ya está cansada de padecer sentimientos de impotencia, de que sus repetitivas y envejecidas súplicas sean desoídas una y otra vez, para que los atracos y los desmanes en todo tiempo y sitio tengan, por fin, coto y para que los infractores inconscientes sean puestos bajo el imperio de la autoridad y el orden.

Clamores que no han encontrado el eco suficiente en la Administración.

Y, por supuesto, no falta nunca, jamás, que, también, se achaque el problema, el caos, a la falta de pie de fuerza policial, o que no hay razón para tanta alharaca, que esa situación ocurre en todas partes. Como si el cumplimiento del deber funcional no les fuera exigible en todo lugar y momento a los servidores públicos; o, que no pasa nada, que todo es una asonada de los enemigos políticos, de sus injustos perseguidores, de la politiquería, etc., etc.

Quién lo creyera, pero resulta ser cierto, todavía continuamos en tiempos anacrónicos donde las concepciones administrativas represoras aseguraban que el orden público y la seguridad eran, y según ellas, aun lo son, responsabilidad exclusiva de la fuerza pública. Descargándose en los policiales, y engañando a la colectividad, pues bien es sabido que el jefe de la policía en el municipio es el Alcalde y, por tanto, es él el responsable de garantizar la preservación y mantenimiento del orden público en el mismo. De asegurar la tranquilidad y la convivencia pacífica a los suyos.

La verdad es que se hace menester asumir con responsabilidad la resolución del problema, esto es, interpretarlo en todas sus dimensiones humanas y sociales, no exclusivamente con la intervención policial -tan precaria y ausente- esforzándose con compromiso y encarándolo reciamente con políticas públicas y políticas sociales formuladas, implementadas, ejecutadas y controladas a partir de estudios objetivos y serios de las realidades que viven a diario las comunidades para poder determinar las causas que originan la problemática y abrir, en consecuencia, el camino a los cambios, a las medidas y gestiones administrativas necesarias para procurar unas condiciones nuevas fundadas en la sana convivencia y con la presencia del Estado cumpliendo con sus fines y cometidos esenciales de bienestar colectivo, apuntando a quebrar la brecha de tanta desigualdad y abandono en la pobreza, factores trascendentes para la generación del delito y de la incultura ciudadana.

*Manuel Salvador Molina Hurtado

Abogado Constitucionalista, Administrativista, con estudios de Maestría en Criminología, Ciencias Penales y Penitenciarias, Ex Personero Municipal de Timaná, Ex Consejero Departamental de Paz del Huila.

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