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Gustavo Petro dice cómo sería su política de seguridad si fuera presidente en 2022

La propuesta del fundador del partido Colombia Humana y excandidato presidencial se basa en desmantelar pacíficamente el narcotráfico, lograr la inclusión del campesino en la economía e incluir verdaderamente a los jóvenes en la educación superior pública y gratuita

Maradona por: Eduardo Galeano

En su columna ‘Una política eficaz’ de ‘Los Gustavos’, el senador Gustavo Petro plantea la que sería la política de seguridad a implementar en su eventual gobierno. La propuesta se basa en considerar las causas reales, y, señala, muchas veces lejanas, por las cuales se crean ambientes inseguros. Por ello, su apuesta contempla la visión global de la problemática, teniendo en cuenta las consecuencias de lo que sucede día a día en lugares apartados del país.

La política de seguridad que plantea el senador parte de una propuesta integral que involucra, en un efecto dominó, lo que pasa en el campo y en la ciudad. Además, sugiere atacar el problema desde la raíz: la exclusión social, principal causa de la violencia en Colombia, contrario a lo que asegura el gabinete presidencial, que, en reiteradas ocasiones, bajo la palabra del ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, y el primer mandatario, Iván Duque, ha señalado al narcotráfico de ser el motivo de todos los males en Colombia. “Pero el narcotráfico es, en sí mismo, apenas un efecto”, señala el senador Petro.

Apelar al narcotráfico como causa de la inseguridad a nivel nacional le permite al presidente Iván Duqueomitir el diálogo necesario sobre la equidad social y la justicia, explica el senador. Es así como, casos aparentemente aislados de violencia en Bogotá, Medellín o Barranquilla, tienen su epicentro en la acostumbrada y reiterada exclusión del campesino colombiano, las juventudes barriales o las comunidades afro.

La exclusión mental, además, es otro de los componentes de esta problemática, pues la misma clase media desaprueba y somete a quienes “están más abajo”, señala el senador. Esta conducta ayuda a construir la inseguridad que se vive permanentemente en el país, pues la clase media y los barrios populares, en palabras del excandidato presidencial, aprueban con facilidad la violencia de la ‘limpieza social’, la justicia por mano propia y la pena de muerte. “Llegan a pensar que la justicia se mide por muertos, olvidando que en el contexto social al que pertenecen esos muertos solo se incuban las condiciones para una mayor y mortífera inseguridad”, cuestiona.

La política de seguridad que plantea Gustavo Petro, entonces, sería contraria a la fumigación con glifosato y la erradicación forzada, pues estas prácticas excluyen al campesinado y afectan gravemente sus condiciones de vida. Además, para el senador, esta estrategia del presidente Iván Duque ha desencadenado una guerra contra la población capaz de potenciar el narcotráfico y, con él, las masacres. Petro buscaría pactar con las comunidades la sustitución voluntaria de los cultivos ilícitos. Esto permitiría reducir el número de aliados de las mafias y debilitarlas para lograr el verdadero control de la población.

Asimismo, plantea el “desmantelamiento pacífico del narcotráfico” desde el sometimiento de estas estructuras criminales y delincuenciales para que se vinculen a procesos de justicia. Esto le abriría las puertas a Colombia para entablar una política transicional para narcotraficantes que brindaría beneficios judiciales a cambio de la entrega de su infraestructura, incluido armamento, ejércitos, laboratorios y rutas. También propone la legalización de consumo regulado por el Estado.

Una de las claves de esta política planteada por el senador busca relanzar los diálogos de paz para que Santrich e Iván Márquez entreguen las armas y lograr la desmovilización del ELN. Las prácticas actuales del Gobierno nacional han impedido estos avances, pues han basado sus acciones y discursos en la destrucción de la paz, indica.

Otra de las propuestas apunta a la reforma de la fuerza pública que ha sido vinculada a procesos de corrupción y narcotráfico. También plantea que se pueda acceder a la carrera militar y policial por méritos y gracias a la educación sin costo. Esta reforma, además, busca democratizar la Policía Nacional y el Ejército a través de la consulta ciudadana que permitirá consultar el ascenso de sus miembros.

La seguridad alimentaria basada en la protección de la producción, la compra de tierra fértil a latifundistas improductivos y la creación de créditos equitativos a los propietarios de la industrialización son iniciativas de la política se seguridad que permitirán hacer de Colombia un país más seguro. Estas estrategias, además, protegen a la población del surgimiento de insurgencias y grupos de narcotráfico, es decir, “de nuevas violencias”, explica el senador.

El tercer pilar plantea destinar los recursos de las exenciones tributarias de los bancos y los subsidios a las industrias carbonera y petrolera para la construcción de universidades públicas en el país y la contratación de profesores para la educación superior. Esta iniciativa cobijaría, mayoritariamente, a la población que padece constantemente las consecuencias de la violencia y la inseguridad.

El senador reitera que la seguridad es que cualquier persona sin importar su edad, género o región, pueda caminar tranquilamente por calle a cualquier hora del día.

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Fuente de la información: INFOBAE.

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